Pensar
cuando Paola me dijo que mi papá era feo, llore
desconsoladamente y fui a buscarlo. El reía como y me abraza y me besaba. Quizás por el tamano de mi indignación y mi sincero amor. Ya de grandes nos reíamos los dos y yo le decía que ella era una
tarada porque el era hermoso.
Mi viejo, para mi fue mi viejo
con todas las palabras con sus cosas malas con sus cosas buenas. Con su sapienza, con su tesón, con su alegría y
agradecimiento. Justo,
laburador, creador de fantasías, mi gran
companero.
Quizás mi
relación con mis viejos fue demasiado mas allá del corte de cordón porque no deje de llamarlos todos los d
ías como si estaba en
BA, y porque siempre estaba con ellos incluyendolos en mis planes. Claro yo era grande debía alejarme de ellos, salir del nido, pero
siempre sentía con ellos que estaba protegida... y a gusto.
Al llegar los 80pico
todo el mundo se saludaba con un: que haces Loco! y yo lo empecé a saludar así...y de ahí nos quedó el decirnos: Loco
mirá esto, Loco que haces! era nuestro santo y sena.
De sus operaciones la primera salió bien, pero no había caso. El
cancxer es una mierda en todas sus dimensiones y parece que nadie puede
escapar de sus garras malignas.
Yo lo amo a mi viejo, estoy tan
lejos y no puedo viajar hasta mayo. Me quedó con nuestra
ultima despedida con esas palabras tan lindas que me dijo y con ese beso largo que nos dimos. Con esa noche que
compartieron con
Lola y el gorro de Bombero. Lo que más quería a mis viejos eran sus nietos y parecía que la vida se los tenía prohibidos.
Deportista, valiente, romántico, instruido, luchador, elegante. Mi viejo es lo más grande. Me
vió recibida, me llevó al altar, vio a mi hija en mi panza y al nacer. Me
acompanó en esos momentos en donde yo
siempre quise que esté.
Yo rogaba siempre que no sufriera cuando mueriera y aunque el deterioro fue grande hasta último
momento tuvo fuerza y no sufrió y me acuerdo que cuando tenía 20 pedía a dios que me lo deje llegar a mis cuarentas...y casi Me cumplió.
Me faltó que viniera acá...simpre hablabamos cuando vinieran.
La vida ya no es la misma, es un vacío que no
lograba dimensionar de mis amigos que perdieron a sus padres, a sus seres mas cercanos. Me quema el pecho. Lloro, me cuelgo...voy y vengo.
Lola me trae a la realidad.
Mis amigos de
fierro están
ahí a mi lado, mis hermanos, mis tíos.
Yo te despido, loco, porque yo te quiero libre y te quiero eterno.
Te amo mi loco querido, mi viejito lindo...Papá